
Luisa (una chica de 25 años adicta a la ‘chiva’, heroína) se retira a un hotel junto al mar cerca de Veracruz, en el Golfo de México. Durante su estadía, por más de una semana, conoce al viejo y misterioso Salomón, un ferviente fumador de cannabis, a quien reconoce como un espíritu afín. Ambos establecen un vínculo. PARAÍSOS ARTIFICIALES, titulada así en homenaje a una antología del poeta francés Baudelaire, de 1860, es un melodrama sumergido en las drogas y la bebida. No se explica demasiado: los diálogos son escasos (aunque sí que se canta, puntualmente).
























