
Cada episodio de DEATH ROW supone una intensa entrevista con un interno del corredor de la muerte, sobre su propia vida en cautividad y sobre el crimen que le condenó. Herzog muestra su desacuerdo con la pena capital, pero la serie no se centra en la política que rodea a la pena de muerte. En un estilo puramente herzogiano, la serie explora las emociones por las que pasan estos hombres y mujeres mientras son perseguidos por el hecho de saber exactamente cuándo y cómo van a morir.
























